Guia CBD para consumidores

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Guia CBD para consumidores

El cannabidiol (CBD) se ha convertido en la sustancia de moda en los últimos años, en parte debido a la cada vez mayor demanda de productos naturales y a los prometedores resultados de las investigaciones relacionadas con el sistema cannabinoide (que veremos más adelante en este mismo artículo).

Pero, ¿se trata de una moda pasajera, de un producto más que ha llegado al mercado? ¿O son ciertos los beneficios que supuestamente ofrece esta sustancia procedente de las plantas de cannabis?

En esta Guía CBD te explicamos de forma amena y resumida todo lo que tienes que saber sobre este famoso cannabinoide, desde su origen hasta los beneficios que puede aportar a tu vida diaria.

¡Empecemos!

¿Qué es el CBD?

Seguro que has oído hablar de la Cannabis sativa más de una vez. Esta especie de plantas lleva con nosotros desde el origen de los tiempos, ya que nos ha proporcionado muchísimos productos de toda índole. ¡Se han encontrado pruebas de que en China ya se cultivaba hace más de 8000 años!

Prendas de ropa, cuerdas, velas y accesorios marítimos, papel, combustibles, aceites, productos cosméticos, aplicaciones medicinales, mobiliario, complementos de vestir, sacos, esteras, forraje… y podíamos seguir durante varias páginas.

Es decir, que la Cannabis sativa es una fuente de riqueza para el hombre. El uso recreativo de algunas variedades es en realidad una fracción ínfima de la versatilidad de este beneficioso vegetal.

  • Cannabinoides: La Cannabis sativa posee 113 cannabinoides, que son sustancias que pueden activar los receptores cannabinoides presentes en el organismo de los seres humanos. Estos receptores se encuentran prácticamente en todos los sistemas (nervioso, digestivo, respiratorio…). El sistema endocannabinoide lo conforman el grupo de receptores cannabinoides endógenos presentes en el cerebro y sistema nervioso central y periférico.

El CBD es uno de los 113 cannabinoides, e interactúa con el sistema cannabinoide de diversas formas que aún son objeto de estudio. El otro cannabinoide más famoso es el THC, el cual también provoca diversos efectos, entre ellos el famoso “subidón” o “colocón”.

El cáñamo

Se llama cáñamo a las variedades de Cannabis sativa que contienen muy poco THC (por lo que no provoca ningún efecto psicotrópico). Su cultivo es legal en la mayoría de los países, y se utiliza en el sector textil, alimentario, industrial, sanitario, etc. Como contiene CBD y otros cannabinoides, suele ser la fuente más habitual de los productos CBD que se venden en el mercado.

La marihuana

Coloquialmente, se llama marihuana o maría a aquellas variedades de Cannabis sativa que poseen un contenido en THC suficiente como para provocar un efecto psicotrópico, por lo que durante siglos se ha venido utilizando para usos religiosos, recreativos o medicinales.
El cultivo de estas variedades de Cannabis sativa, y la venta de sus cogollos, está prohibido en muchos países.

Es decir, que el CBD es un cannabinoide no psicoactivo presente en la Cannabis sativa en distintas concentraciones según la variedad.

¿Cómo se obtiene el CBD?

El cannabidiol se extrae del cannabis utilizando diversos métodos, algunos más eficaces que otros. En general, se suele obtener del cáñamo industrial, que de forma natural posee muy poco THC. De todos modos, al finalizar el proceso, el nivel de THC será inferior al 0.2%.

Uno de los métodos más empleados y que ofrece un mejor resultado es la extracción mediante CO2, aunque también se utiliza etanol en producciones industriales a baja temperatura.

Salvo que se realice un proceso de purificación, el CBD puede contener terpenos y cannabinoides variados, lo cual favorece al llamado “efecto séquito”, que no es otra cosa que la acción combinada de todo el espectro de cannabinoides. Los científicos siguen estudiando cómo actúan de manera conjunta los diferentes compuestos del cannabis pero, al parecer, todo indica que este efecto séquito es en parte responsable de algunos de los beneficios observados en numerosos casos clínicos.

¿Qué dice la OMS?

Las dudas sobre la seguridad del CBD surgen inmediatamente, ya que la mayoría de los consumidores asocian el cannabis con la marihuana de uso recreativo, una sustancia prohibida y denostada durante décadas.

Hay que dejar bien claro que el CBD no provoca ningún efecto psicoactivo, así que es imposible que quien lo consuma experimente alteraciones de la consciencia, como el famoso “colocón”.

Es más, la OMS ya se ha pronunciado al respecto y afirma que el consumo de CBD no provoca adicción de ninguna clase.

En cuanto a los beneficios y efectos secundarios, la Organización Mundial de la Salud reconoce que todavía estamos en una etapa temprana de la investigación. Existen estudios que asocian al CBD con efectos positivos en determinadas afecciones, pero realmente todavía estamos ante un terreno inexplorado.

En general, las dosis que se recomiendan son tan bajas que no existe una documentación clara de los posibles efectos secundarios, y hay muy pocos testimonios al respecto. Sin embargo, en referencia a los beneficios, sí existe una inmensa cantidad de opiniones de usuarios que valoran muy positivamente la experiencia. Es muy habitual ver casos que empezaron “por probar” y quedaron tan satisfechos que continuaron con la ingesta de manera rutinaria.

Conforme los estudios avanzan se va perdiendo el miedo y el tabú irracional que ha rodeado a esta sustancia concretamente. Especialmente si tenemos en cuenta que los cannabinoides han pasado de ser unos desconocidos a tener una importancia vital en su acción en el cuerpo humano.

De esa forma, la OMS está cada vez más abierta a considerar los informes favorables sin que los empañen consideraciones políticas o sociales que poco tienen que ver con la salud.

El sistema endocannabinoide

Antes de comentar cómo se presentan los productos con CBD, su posología, y datos útiles para el consumidor, es bueno que sepas en qué se basa exactamente la acción del cannabidiol.

Todo el mundo conoce el sistema nervioso, el endocrino, el respiratorio… pero muy pocos conocen la existencia del sistema endocannabinoide.

Es normal, es un descubrimiento relativamente reciente. El primer cannabinoide se descubrió a finales del siglo XIX. Pero no sería hasta la década de los 90 cuando se empezaron a investigar los receptores CB1 y CB2. En 1995, el sistema endocannabinoide se revelaba cada vez más nítido en los ojos de los científicos investigadores que perseguían esclarecer el misterio de los cannabinoides.

El descubrimiento fue de una magnitud colosal. El sistema cannabinoide no solo regula funciones vitales imprescindibles para la vida, sino que se encarga de que el sistema permanezca en equilibrio.

Al parecer, puede influir en los mecanismos de autocuración del cuerpo (relacionados a veces con el efecto placebo), controlar el apetito, la tensión sanguínea, el humor y estado de ánimo, y muchos otros aspectos. Cada año se conocen más funciones de este increíble sistema desconocido.

Sin embargo, este fantástico descubrimiento pasó desapercibido entre el público general. La asociación de la marihuana recreativa con actividades delictivas y perjuicio de la salud ha tenido mucho que ver en ello.

Un estigma negativo

En muchas culturas antiguas se ha utilizado el cannabis como hierba medicinal. Desde China hasta el Antiguo Egipto, pasando por la Grecia clásica, vikingos, árabes, pueblos precolombinos… Prácticamente, todas las culturas han tenido algún tipo de uso para esta planta tan generosa.

Sin embargo, a principios del siglo XX, diversas consideraciones políticas comenzaron a ensombrecer el uso medicinal tradicional del cannabis. Además, se popularizó el uso recreativo y se asoció con otros estupefacientes, quedando así prohibido y estigmatizado en la mayoría de los países.

En la actualidad, 100 años después, muchos activistas procannabis luchan por la desaparición de esta visión negativa que hoy día empaña el imaginario popular. Si bien el uso recreativo genera controversia, no debería hacerlo un consumo para favorecer el bienestar y el alivio de afecciones. Algo que los estudios científicos y testimonios demuestran día a día.

La salud es equilibrio

La salud es equilibrio

Como ya hemos visto, el sistema endocannabinoide juega un papel fundamental en diversos mecanismos reguladores, incluyendo la homeostasis corporal. Los desequilibrios tanto en el cuerpo físico como en la mente suelen llevar a problemas de toda índole, incluida la enfermedad.

Y si el sistema endocannabinoide se encarga de regular el equilibrio… ¿podríamos ayudarlo de alguna forma?

Efectivamente, ese es “el truco” del CBD. Pero ten en cuenta que todavía estamos en pañales en la compresión de todos los efectos beneficiosos (o no) que aporta esta sustancia. Pero las señales son muy prometedoras y, ciertamente, hay muchas personas que llevan años disfrutando de sus ventajas y así lo dicen abiertamente.

Lo que se puede afirmar, a día de hoy, es que el cannabidiol ejerce una influencia positiva en el bienestar de una persona. Pero esta influencia varía según el individuo, su estado de salud, posología, etc.

Tomando CBD

CBD and AcneAhora que comprendes mejor al llamado “componente milagroso”, quizás te hayas decidido a dar el paso y proporcionarle una oportunidad. No vas a ser ni mucho menos el primero o la primera que lo haga, así que no te preocupes.

Antes de nada, hay que aclarar algo importante: la mayoría de las empresas que fabrican productos CBD ofrecen distintas concentraciones o cantidades de sustancia, todas ellas consideradas seguras. Tanto es así que no se necesita receta médica para tomarlo.

Actualmente, los productos CBD se pueden encontrar en numerosas presentaciones:

  • Aceite de CBD: Es uno de los formatos más extendidos por su facilidad de uso y nivel de absorción. Se suelen echar unas gotas bajo la lengua, que se ingieren pasado un minuto. 
  • Cremas CBD: Se pueden utilizar sobre el rostro o en cualquier parte del cuerpo. De hecho, muchos deportistas llevan años usándolas al finalizar los largos e intensos entrenamientos. Pero siempre es muy recomendable consultar antes con tu médico.
  • Cápsulas de CBD: Ofrecen una absorción mayor que el aceite de CBD, ya que el compuesto está protegido por una cápsula que resiste mejor los ácidos estomacales, siendo también más fácil de tomar en cualquier lugar.
  • Líquidos para vapeo: Se pueden emplear con los vapeadores de venta regular o con vaporizadores. La gran ventaja es la facilidad de uso y la mayor biodisponibilidad. De hecho, es la forma más óptima de tomar CBD en cuanto al aprovechamiento de la sustancia.

Dosis y tratamientos

Realmente, hay que tener siempre muy presente que estamos ante un nuevo amanecer, y queda un largo trecho por recorrer. El papel de los cannabinoides es mucho más importante e inmenso de lo que parecía en un principio. Se está descubriendo la razón científica por la que esta planta se usaba de manera habitual en la medicina tradicional hace siglos.

Por tanto, no existe una dosificación precisa y específica en función del resultado que se quiere obtener. Más bien, se debe ir adaptando la posología a los efectos y experiencia personal.

El método es bastante sencillo: comenzar por la dosificación más baja e ir subiendo en función del resultado y respuesta del organismo. Las dosis suelen estar entre 5% – 500 mg de CBD hasta 20% – 2000 mg.

Al no haberse descrito efectos secundarios de importancia, el sistema de ajuste de la dosis no plantea más inconveniente que el tiempo necesario para ello.

CBD para mascotas

Algunos fabricantes comercializan productos CBD para mascotas, concretamente para perros y gatos. Al parecer, los beneficios del CBD son los mismos que para los humanos, pero es necesario tener muy en cuenta lo siguiente:

  • Sin THC: El efecto del THC sobre las mascotas es muy potente, pudiendo incluso acabar con su vida. Nunca proporciones ningún producto que contenga THC a tu perro o gato.
  • Menor peso, menor dosis: Un fabricante serio te ofrecerá la posología, que evidentemente será mucho menor que la de una persona, en relación al peso del animal.
  • Tu mascota no puede hablar: Es difícil saber si le está sentando bien si no puede decirte qué tal le va. Por tanto, tendrás que evaluar con cuidado si los beneficios son visibles, y si aparece algún efecto secundario, como diarrea o somnolencia, dejar el tratamiento.

Consulta siempre con tu veterinario antes de dar ningún suplemento, medicamento, hierba o dieta a tu mascota. Sin excepción.

Conclusión

Aquí termina está Guía CBD para consumidores. Hemos querido dar una visión general del CBD para que puedas decidir de manera informada.

Sin duda, el cannabidiol ha supuesto toda una revolución a raíz de los descubrimientos de la última década, y los beneficios que aporta están encima de la mesa.

Es recomendable elegir una marca que ofrezca las garantías de calidad y seguridad para poder disfrutar de unos resultados acordes a lo esperado.

¡Y recuerda compartir tu experiencia con el CBD!

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