El cáñamo en un estilo de vida saludable

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El cáñamo en un estilo de vida saludable

Hoy día, la salud está en el centro de todas las miradas a nivel mundial. Muchas personas se han concienciado de lo importante que es mantener un estilo de vida sano, cuidando la dieta y haciendo ejercicio moderado de manera regular.

El descubrimiento del sistema endocannabinoide en los años 90 inició una revolución mucho mayor de lo que cabría esperar. No solo porque explica muchos de los usos tradicionales de la planta del cannabis en multitud de culturas, sino porque también significa el amanecer de una nueva comprensión del funcionamiento del cuerpo humano.

Un poco de historia

La Cannabis sativa es una especie herbácea perteneciente a la familia de las Cannabaceae. Lleva utilizándose desde hace milenios, pues se tiene constancia de su uso en escritos de hace más de 4700 años. Su origen lo podemos situar en el Himalaya.

¿Tendrá algo que ver la legendaria longevidad y misticismo de los habitantes de esas regiones con la presencia de esta planta? Quién sabe.

En diversas tablillas sumerias se observan dibujos que parecen representar al cannabis utilizándose para combatir ataques epilépticos, y en los papiros de Ramesseum se describen procedimientos medicinales que implican el uso esta planta.

El caso es que no tardó en extenderse por todo el mundo. Diferentes pueblos la empleaban de manera rutinaria para elaborar todo tipo de productos, ya que la fibra de algunas variedades de cannabis es extraordinariamente fuerte y versátil.

La expansión llegó a todos los rincones del mundo con el paso de los siglos: Egipto, Oriente Medio, Europa… incluso se han hallado pruebas de que los pueblos de la América precolombina utilizaban fibras que podían ser de cáñamo, pero aún existe una fuerte controversia al respecto. En cualquier caso, la llegada de Colón sirvió para introducir el cannabis en el Nuevo Continente en el siglo XV, que se extendió rápidamente por la gran cantidad de productos y propiedades que ofrecía.

Sin embargo, la ilegalización de la marihuana en Estados Unidos en 1906 supuso un cambio radical. Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el motivo real que llevó a esta decisión, pero no hay duda de que existía una fuerte implicación política y social que afectaba a los inmigrantes que llegaban a Estados Unidos. Europa, siguió el ejemplo más tarde, en 1925. Pero hasta 1961 no se unificó la prohibición en todo el mundo.

¿Fue el uso recreativo lo que llevó a esta decisión?

Cannabis, Cáñamo y Marihuana

Cuando hablamos de cannabis se hace referencia a la planta, Cannabis sativa. Sin embargo, existen muchas variedades que poseen un perfil de cannabinoides propio.

  • Los cannabinoides:

El cannabis posee más de 500 tipos de elementos. Entre ellos, 113 son llamados cannabinoides, aunque también se pueden encontrar otros como los terpenos. Los cannabinoides son los principales responsables de los distintos efectos que provoca esta planta, que están directamente relacionados con las diferentes concentraciones de los mismos.

  • THC:

El tetrahidrocannabinol (THC) es uno de los cannabinoides responsables del efecto psicoactivo del cannabis, aunque también se le atribuyen propiedades medicinales. De hecho, es el más importante a la hora de evaluar su capacidad para provocar un “colocón”, como se dice coloquialmente. De esta forma, las variedades que poseen una concentración suficiente de THC como para generar este estado se denominan en conjunto marihuana, nombre que también describe a los cogollos que producen resina (hachís) o que se secan para su consumo.

  • CBD:

El cannabidiol (CBD) es otro de los cannabinoides importantes que han suscitado muchísimo interés en los últimos años. A diferencia del THC, el CBD no provoca ningún efecto psicoactivo, pero posee muchas y diversas propiedades.

En general, las variedades de cannabis que no tienen THC (o solo presentan trazas), se denominan cáñamo, y son utilizadas de forma habitual en numerosas aplicaciones industriales. Con el cáñamo se fabrican prendas de vestir, enseres, cordelería, materiales diversos, alimentos… y un largo etcétera.

Así pues, la marihuana y el cáñamo son solo variedades de una misma especie.

Un descubrimiento milagroso: el sistema endocannabinoide

Resulta sorprendente el hecho de que la ciencia haya tardado tanto tiempo en encontrar un sistema corporal tan sumamente importante como el sistema endocannabinoide. Y su hallazgo en realidad se produce como consecuencia del estudio de los cannabinoides.

En la década de los 90 se llevaron a cabo una serie de descubrimientos científicos que, básicamente, asociaron la acción de los cannabinoides como activadores o señales en receptores presentes en diversas células. Estos receptores cannabinoides son un legado que se remonta incluso al mundo vegetal, y su función es proporcionar una comunicación intercelular orientada a gestionar y equilibrar procesos vitales decisivos para la existencia.

¿Cómo es posible que algo tan importante estuviera oculto tantos años? Quizás los prejuicios tuvieron parte de culpa. De hecho, este descubrimiento no tuvo la relevancia que merece entre el público en general, y quedó relegado al ámbito científico.

Sin embargo, muchos activistas procannabis vieron cómo su lucha daba su fruto. Por fin se podía demostrar científicamente que existía un uso distinto, algo que por otra parte, ya sabían los pueblos de la antigüedad de forma empírica.

El CBD y el THC, principales protagonistas de una obra de 113 actores

Las evidencias científicas de las propiedades de los cannabinoides no dejan de sucederse desde la década de los 90, pero es en estos últimos años cuando han ejercido una mayor influencia social. El cáñamo industrial es una planta de cultivo legal (cada país posee un listado de variedades permitidas, básicamente aquellas que no provocan efectos psicoactivos), y muchas de ellas son ricas en CBD, además de otros cannabinoides y sustancias. Es decir, que la comercialización de derivados del cáñamo es posible dentro del marco legal actual.

Y así, tras los estudios científicos que comienzan a avalar unas propiedades beneficiosas contrastadas, se empieza a comercializar por primera vez una sustancia procedente del cannabis extraída con modernos procesos industriales. Poco a poco, se va disociando esa imagen negativa y perniciosa del uso recreativo, que poco tiene que ver con el consumo saludable.

¿Quiere decir esto que el THC es perjudicial? Es una pregunta compleja. Los activistas procannabis lo niegan en rotundo, explicando que el propio efecto psicoactivo ofrece beneficios de diversa índole. Otros, por el contrario, esgrimen que el THC provoca consecuencias negativas que se deben evitar, entre ellas la adicción a la sustancia. También existen los que opinan que el coste social en forma de mafias, violencia y blanqueo de capitales es mucho mayor que las posibles consecuencias sanitarias (los Países Bajos por ejemplo optaron por la liberalización del consumo y venta en las famosas coffee shops).

Se trata de una batalla sin cuartel en la que existen todo tipo de injerencias políticas, connotaciones sociales, e intereses cruzados. Pero en medio de la vorágine, los científicos siguen encontrando más y más evidencias de las propiedades del CBD, el THC y de otros cannabinoides.

Salud y CBD

Salud y CBD

No sabemos qué deparará el futuro, pero sí lo que tenemos en el presente. El CBD es uno de los cannabinoides que actúan como agonistas de los receptores CB1 del sistema endocannabinoide humano, es decir, que moderan el efecto psicoactivo del THC. Pero todos estos estudios e hipótesis todavía necesitan más tiempo para su desarrollo.

Los diferentes estudios e investigaciones realizados hasta la fecha y publicados en prestigiosas revistas científicas van desvelando cómo el cannabidiol ofrece beneficios en diversas aplicaciones.

Los testimonios de los usuarios de productos CBD son bastante más contundentes a la hora de reflejar las bondades de este cannabinoide. Si bien no tienen un carácter científico, sí reflejan de una manera aproximada los beneficios saludables atribuidos por culturas del pasado.

Por eso, en la actualidad se puede afirmar sin temor que existe un vínculo entre la salud y el CBD, un vínculo positivo y ventajoso para el usuario.

Añadiendo el CBD a tu estilo de vida

Hoy día disponemos de una amplia variedad de suplementos dietéticos que ofrecen todo tipo de beneficios. Gran parte están orientados a suplir carencias o complementar los nutrientes que ingerimos en las comidas, pero otros pueden resultar francamente interesantes a la hora de gozar de una buena salud.

Es importante que tengas claro un concepto básico: el CBD no es un sustitutivo de una vida sana, ni es un medicamento o fármaco. Si no te alimentas adecuadamente, o no haces ejercicio moderado de forma regular, el CBD no te servirá para suplir esta carencia. Asimismo, si padeces una enfermedad, es imprescindible que consultes con tu médico tus dudas antes de tomar ningún suplemento. Podría interaccionar con tu tratamiento.

Dicho esto, el CBD posee propiedades de muy diversa índole, ya que interactúa con tu sistema endocannabinoide, el encargado de equilibrar y mantener tu homeostasis.

¿Qué quiere decir esto? Un cuerpo equilibrado, donde las funciones vitales se realizan de forma precisa y eficaz, propicia un bienestar general que te permite llevar a cabo tus tareas con buen estado de ánimo y energía. Y ya sabemos, por los estudios científicos, que el CBD presenta un efecto positivo gracias a su interacción con los receptores CB2 del sistema endocannabinoide.

La lista es bastante extensa porque en realidad, el sistema endocannabinoide afecta a todo el cuerpo, así que es normal que si lo ayudamos en su trabajo, todo mejore de una forma general.

Los resultados y efectos del CBD varían según la persona y otros factores. Incorporarlo a una rutina diaria es bastante sencillo.

Seguridad

Es evidente que antes de tomar CBD, tienes que asegurarte de que no te producirá ningún problema de salud, claro está.

La Organización Mundial de la Salud se pronunció en relación al CBD, afirmando que no produce ningún efecto adictivo. De hecho, nadie puede experimentar un efecto psicoactivo usando productos CBD, es sencillamente imposible si está elaborado sin THC, claro está.

Los efectos secundarios observados son raros y de carácter muy leve. A veces, son un simple indicador de que la dosis administrada es incorrecta, pero ante cualquier duda lo mejor es consultar con un profesional sanitario.

Gracias precisamente a su seguridad, el CBD se ha hecho tremendamente popular en poco tiempo. Hoy día se toma en cápsulas, aceite, vapeado o se extiende por la piel en forma de crema. No se necesita receta médica para adquirirlo ya que no se han descrito efectos graves para la salud en personas sanas.

Pero cuidado, si tomas medicamentos o padeces una enfermedad, consulta con tu médico antes de usar productos CBD por tu cuenta.

Cómo puedes empezar con el CBD

Cómo puedes empezar con el CBD

Si sigues una dieta sana rica en verduras y frutas, completa en nutrientes, y te encuentras bien de salud, alcanzar un mayor bienestar y prevenir problemas futuros es posible.

Por ejemplo, entre los deportistas se ha hecho bastante popular el uso de CBD tras un entrenamiento especialmente duro, ya sea en forma de cremas, bálsamos, aceites o ungüentos.

Recuerda siempre que las bondades del CBD todavía no están claramente definidas, y que sus efectos varían de una persona a otra. Hay muchos testimonios de gente que ha visto como su vida mejoraba muchísimo, mientras que otros sencillamente no notaban nada.

Comenzar con el CBD es bastante sencillo:

  • Si padeces una enfermedad, tomas medicinas, o tienes dudas, consulta a tu médico.
  • Selecciona una marca de calidad que ofrezca las máximas garantías.
  • Elige la presentación que más se adapte a tus necesidades: cápsulas, cremas, aceites, vapeo…
  • Comienza por la dosis más baja.
  • Sigue siempre las indicaciones del fabricante.
  • Lleva un estilo de vida saludable, independientemente del CBD.

Es muy importante que selecciones una marca de calidad que te garantice los ingredientes que estás tomando. El producto debe garantizar la ausencia de THC y mostrar un valor correcto en la cantidad de CBD que incluye. Solo así sabrás si los efectos son los correspondientes a la dosificación ingerida.

Conclusión

El CBD puede ser el complemento ideal de un estilo de vida saludable. Los diferentes estudios científicos referentes a este cannabinoide y al sistema endocannabinoide son muy positivos y prometedores.

Pero esto solo es el principio, ya que todavía queda mucho camino por recorrer.

En definitiva, se trata de un complemento ideal para un estilo de vida saludable, y quizás en el futuro se descubran aún más propiedades beneficiosas para nuestro bienestar y salud.

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