Comprendiendo la ciencia que hay detrás del CBD y el sistema endocannabinoide

Desde que apareció el CBD, o cannabidiol, hace unos años, se ha hecho muy famoso. Existen muchas afirmaciones en torno a que el CBD puede ayudarnos a controlar el estrés de nuestras vidas diarias, a reducir la inflamación y a aliviar molestias menores. Pero, ¿por qué y cómo nos ayuda el CBD con estas dolencias?

Resulta que la respuesta es complicada. Tiene que ver con las respuestas fisiológicas del cuerpo y, más específicamente, con tu sistema endocannabinoide o SEC. Para comprender realmente los efectos del CBD en el cuerpo, es esencial entender qué es el SEC y cómo actúa con los endocannabinoides y los receptores endocannabinoides.

Comprendiendo la ciencia que hay detrás del CBD y el sistema endocannabinoide

El descubrimiento del sistema endocannabinoide (SEC)

Curiosamente, el SEC se descubrió en los años 60 y 70, cuando los científicos que realizaban las investigaciones sobre los cannabinoides se percataron de los efectos de ciertos fitocannabinoides (fito significa planta) en el cuerpo humano. Los fitocannabinoides que estaban estudiando resultaron proceder de la planta de cannabis.

 

Mientras estos científicos observaban qué hacían en el cuerpo los cannabinoides de fuentes externas (en este caso, de plantas), descubrieron que el cuerpo también tenía su red bioquímica de enzimas y receptores. Llamaron a los cannabinoides que tenían su origen en el cuerpo endocannabinoides (endo en este caso significaría del cuerpo). Así se descubrió el sistema endocannabinoide o SEC.

Los componentes del sistema endocannabinoide

Este sistema, que está relacionado con el sistema nervioso central, evolucionó hace millones de años. Se desarrolló prácticamente en todos los seres vivos, excepto en los insectos. Otras especies (mamíferos, aves, anfibios, peces) también tienen un SEC y neurotransmisores similares que hacen un trabajo similar en el interior de sus cuerpos.

Como el SEC apareció en nuestro cuerpo hace tantos millones de años, todos estos seres vivos evolucionaron y su SEC se entrelazó con muchas de las funciones básicas del cuerpo, como el sistema inmunitario, las funciones neurológicas y la respuesta al dolor.

Los endocannabinoides (eCBs) y sus receptores endocannabinoides (receptores CB) constituyen el SEC. Los eCBs están basados en lípidos, como ocurre con el CBD (siendo esa la razón por la que los aceites de coco o vegetales son vehículos muy populares para los fitocannabinoides).

Desde que se descubrió el SEC hace 60 años se han llevado a cabo montañas de estudios y trabajos de investigación publicados acerca de cómo este sistema regula nuestras funciones vitales. Uno de los puntos más aceptados es que la dieta, el estilo de vida y los niveles de estrés afectan al funcionamiento del SEC.

El mantener un SEC saludable es un acto que equilibra. La legislación reciente que aborda el tratamiento de los diferentes cannabinoides que se encuentran en el cáñamo, como el CBD, CBDa, CBN, THCa, THCy y CBG, ha conseguido que ahora sea más fácil reequilibrar el SEC.

Desglose del SEC

Los elementos más importantes en el SEC son los eCBs y los receptores CB. Puedes pensar en ellos como si fueran cartas (eCBs) y buzones (receptores CB). Los eCBs son los mensajes y los receptores CB reciben los mensajes.

A muchos de nosotros nos suena la dopamina y la serotonina, dos de los neurotransmisores más importantes de nuestro sistema nervioso. Los eCBs hacen un trabajo similar al transmitir mensajes a diferentes células.

Endocannabinoides

Existen dos tipos principales de eCBs circulando en nuestro SEC: la anandamida y el 2-araquidonilglicerol. Aunque sus nombres nos traban la lengua, hacen cosas bastante increíbles en el cuerpo.

La palabra anandamida procede del sánscrito, de la palabra ananda, que significa felicidad. Esta molécula actúa en todo el SEC, e influye en tu apetito, memoria, e incluso en el embarazo.

El estado de “subidón del corredor”, que es ese momento en el que los corredores de larga distancia o resistencia se sienten maravillosamente tras el ejercicio, se solía vincular a una elevación de los niveles de endorfinas. Ahora los científicos comprenden que en realidad es la anandamida la responsable de los sentimientos de felicidad posteriores al ejercicio.

El otro eCB que hace cosas emocionantes en tu SEC es el 2-araquidonilglicerol, o 2-AG. Es una molécula hermana de la anandamida, vinculada a las reacciones emocionales, la salud cardiovascular y la protección frente a convulsiones.

Receptores endocannabinoides

Estas dos moléculas son mensajes a diferentes partes del cuerpo, y por tanto existen también componentes del SEC que reciben estos mensajes. Estos son los receptores CB, que se sitúan en la parte externa de distintas células, esperando vincularse a un neurotransmisor concreto.

Diferentes tipos de células poseen distintos receptores que esperan eCBs en particular. Dependiendo del tipo de célula asociada a estos receptores, este vínculo puede afectar a las sensaciones, inmunidad, estado de ánimo e incluso consciencia. Los dos tipos de receptores CB principales en el SEC son los CB1 y CB2.

Los CB1 son los receptores más habituales en el sistema nervioso y, dependiendo de su ubicación, pueden afectar al estado de ánimo, respuesta al dolor, función motora y memoria. Los CB1 no suelen estar en otras partes del cuerpo que no sea el sistema nervioso, pero cuando aparecen, suelen afectar a la digestión, al embarazo y a las hormonas.

El CB2 es el otro tipo de receptor endocannabinoide en el SEC, y a menudo se encuentra en las células de nuestro sistema inmune. Los CB2 regulan la inflamación y respuesta a los patógenos.

Enzimas y proteínas

El integrante final del SEC son las enzimas. Estas son componentes que escriben los mensajes (también conocidos como eCBs). Estas moléculas crean y modulan los eCBs, y también controlan la velocidad a la que se reciclan estos.

Los eCBs tienen base lipídica, lo que significa que se sintetizan a partir de las grasas. Existen enzimas en tu cuerpo que crean anandamida y 2-AG a partir de sustancias grasas. Una vez que las enzimas crean los eCBs, necesitan transportarlos por el cuerpo. Para ello se utilizan proteínas de transporte de endocannabinoides, siendo así el vehículo hacia los receptores CB.

Cuando las células reciben el mensaje de los eCBs, las proteínas las transportan de vuelva al almacén o a enzimas especiales que los descomponen.

Efectos especiales en el cuerpo

Una de las cosas más peculiares del fitocannabinoide CBD es cómo se vincula a los receptores CB. La mayoría de los cannabinoides (THC, anandamida o 2-AG) se vinculan tanto a receptores CB1 como CB2. El CBD, sin embargo, no activa ninguno de los dos directamente. En vez de eso, modifica la forma en la que el receptor se vincula a un cannabinoide (fito o endo).

El CBD también afecta a los receptores e influye en otras enzimas para producir más endocannabinoides, siendo esa la razón por la que muchas personas experimentan unos estupendos resultados terapéuticos al utilizar un aceite de CBD.

La influencia que ejerce el sistema endocannabinoide en el dolor crónico y neuropático sugiere que el CBD puede ser capaz de ayudar frente a otras respuestas y reacciones internas de una forma positiva similar.

La moraleja

Los científicos y médicos esperan que, en el futuro, sea posible determinar receptores CB específicos del cuerpo para ayudar a controlar reacciones locales sin estimular todo el SEC.

 

Los receptores CB influyen en muchos aspectos del sistema inmunitario y nervioso, por lo que es difícil acotar cómo reacciona una determinada persona. La legalización de productos procedentes del cáñamo industrial como el CBD, y la aprobación por parte de la FDA del CBD para síndromes específicos que provocan ataques ha allanado el camino para que se investigue más a fondo este fascinante y antiguo sistema de comunicación química.

 

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